El pensamiento y la producción de las perspectivas, ¿qué significa interpretar la realidad? Escrito por Andrés Acosta Barrera, Profesor de filosofía. 3.10.2026 Advertencia: hecho con inteligencia natural.
En la presente época se hace necesario estudiar a fondo qué significa el pensamiento humano, puesto que es el pensamiento lo que caracteriza de un modo esencial al ser humano. Pero ¿qué significado tiene el concepto de pensamiento? y, a su vez, ¿qué significa pensar? La necesidad de establecer estas preguntas se vincula con la tarea del ser humano de conocerse a sí mismo y de comprender la realidad qué experimenta. Recuerdo que en una clase de filosofía les planteé a los estudiantes realizar con tan solo una hoja y un papel el mapa del mundo. No podían recurrir a los atlas, ni tampoco a la internet. Comenzaron a dibujar teniendo que referirse a sus recuerdos y experiencias de las clases de geografía. Cuando terminaron la actividad, ocurrió en la mayoría de casos, dibujaron el mapa que ha sido habitual enseñar: Africa, Australia y América del “sur” se dibujaron en la parte inferior de la hoja y América del “Norte”, Groenlandia, Rusia, China y Europa en la parte superior. Les dije que le dieran vuelta a la hora, y les pregunté, ¿es correcta esta posición del mapa? Y respondieron que no, que estaba al revés. Desde ahí se planteó un tema filosófico, la perspectiva. Les mostré luego el siguiente diálogo entre Mafalda y Libertad:
Surgió con esto la pregunta de si era correcto afirmar que el mapa estaba
al revés y que era mejor decir que se trataba de perspectivas distintas de ubicar
los continentes. Paso seguido les compartí el mapa de Australia
Se planteó, por lo tanto, la cuestión de porqué le llamábamos en un
principio a esta posición como algo que se encontraba al revés. ¿Se debe esto al
hecho de estar habituados a ciertas maneras de pensar y de interpretar la
realidad, como la posibilidad que ofrece un mapa del planeta tierra, y consideramos
por ello que otra manera de pensar es incorrecta, inapropiada, algo que no corresponde
con la realidad? En un principio esta actividad generó desconcierto y luego
surgió el paso para ahondar en lo que influye y determina nuestras habituales
maneras de pensar.
No puede considerarse como algo indiferente la cuestión por la manera cómo
interpretamos la realidad. ¿qué es lo que influye y condiciona el modo cómo
pensamos? ¿de qué modo es qué construimos una imagen del mundo? En el caso de
los mapas ocurre de una manera particular: cada pueblo y región que se pone en
la tarea de realizar un mapa se pone a sí mismo como el centro del mundo. No
obstante, se muestra en las escuelas y universidades una manera única y
hegemónica de mostrar el mapamundi. De acuerdo a esto, cabe indagar sobre qué
otras maneras de comprender la realidad existen, qué otros mapas e
interpretaciones se han elaborado sobre cómo se experimenta y se hace una imagen
de la realidad. ¿Qué otros mapas, imágenes del mundo existen sobre la realidad?
¿es posible tener una comprensión acerca del devenir de la experiencia humana?
Podría decirse que las ideologías o sistemas de pensamiento nos permiten apreciar
con otras formas y proyecciones el contorno de lo real. Si se toma el caso de
las diversas escuelas filosóficas, se encuentran allí modos y maneras diversos
de asumir y explicar el mundo. Lo relevante del papel de la reflexión se
encuentra allí, en ponerse en la tarea de indagar e investigar sobre las diversas
interpretaciones que han existido y existen, en aquella proyección de la
realidad que ha elaborado la conciencia humana.
¿Qué significa la crítica de la razón? ¿Es acaso
la posibilidad del autoconocimiento?
La Crítica de la Razón Pura, escrita por el filósofo Immanuel Kant, aborda estas consideraciones sobre el modo como
el ser humano es capaz de proyectar diversos horizontes de sentido. Ha sido
tanto y tan complejo lo que ha dicho la razón humana, a través del trabajo de
la humanidad, que ya es momento de poner en su sitio y de dar el exacto valor
que merece todo aquello que ha sido el producto del saber humano. Kant menciona
que es un fenómeno digno de atención y reflexión la indiferencia frente al
estudio de la razón y del pensamiento. Frente al florecimiento de las ciencias
y de su enorme fuerza transformadora, en la que nos encontramos en actual
discusión sobre tecnologías como la “inteligencia artificial”, surge la paradójica
situación de un mundo que quiere volver a los discursos dogmáticos, fanáticos,
en los que opera una comprensión unilateral, parcial, y abstracta de la
realidad. La manipulación y la exacerbada velocidad de la información y la poca
profundidad ante la recepción de aquella han configurado una amenaza en la que
el poder irracional y la fuerza tecnológica es maniobrada por la esquizofrenia
y la estupidez. Cabría nuevamente establecer la crítica frente a esta manera de
interpretar la realidad y ser capaces de ser escépticos, de generar con
preguntas un modo distinto de valorar y apreciar la realidad humana. Afirma
Kant que “nuestra época es, de modo especial, la de la crítica”. Esta crítica
ha sido forjada mediante esta inicial indiferencia frente a la naturaleza del
pensamiento, para luego transitar hacia la duda sobre todo lo que ES, y
considerar como beneficioso y muy útil la formación del pensamiento riguroso.
El saber actual y en particular la crítica filosófica ya no se contenta con
un saber aparente. La época de la Ilustración ha logrado la plenitud de
establecer a la razón como la guía y la rectora de la experiencia humana. De
este modo, todo tipo de discurso que pretenda establecerse como el único
verdadero y válido en la comprensión del mundo ha de pasar por el estrado de la
razón, teniendo que verse en la necesidad de ser cuestionado en sus fundamentos
y principios. En otras palabras, de acuerdo con Kant, todo saber ha de valorarse
desde la crítica severa. Esta crítica severa está sustentada “no con
afirmaciones de autoridad sino con las leyes eternas e invariables de la razón.” (Kant, 2008,p.9) Esta capacidad de poner en su justo valor lo que es la experiencia humana, se
puede explicar atendiendo, por ejemplo, a la capacidad del saber humano, el
cual ha logrado, en saberes como los de la matemática y la física, transformar y
ver de otro modo la realidad. De un modo distinto comenzó a interpretarse la
realidad desde la geometría analítica fundada por Descartes y las leyes de la física
del científico Isaac Newton. Un caso significativo de esta negativa al saber
aparente o tradicional y de su radical transformación se encuentra en la obra
de Bertold Brecht, Galileo Galiei, en la cual el universo ya no se
contempla desde la óptica del geocentrismo sino del heliocentrismo, afirmando
con un saber objetivo que, ya no es la tierra el centro del universo, sino una
parte del sistema solar, el cual, a su vez, gira sobra la vía láctea, puesta en
un supuesto espacio infinito. Es la razón, desde sus principios y reglas como
ha de situar una imagen del mundo en la que inclusive la religión y la
legislación son cuestionadas. Afirma Kant, “Todo ha de someterse a ella (la
razón). Pero la religión y la legislación pretenden de ordinario escapar a la
misma. La primera a causa de su santidad y la segunda a causa de su majestad.
Sin embargo, al hacerlo, despiertan contra sí mismas sospechas injustificadas y
no pueden exigir un respeto sincero, respeto que la razón sólo concede a lo que
es capaz de resistir un examen público y libre” (p.9) Es, por tanto, un
imperativo aún hoy cuestionar los discursos autoritarios, cuestionar las
medidas arbitrarias y las maneras de pensar que pretender escapar de la crítica
del pensamiento.
El estudio de la razón pura: el camino para
develar la naturaleza metafísica del ser humano.
Kant afirma que la tarea de estudiar el pensamiento no corresponde
propiamente al estudio de libros y multiples teorías sobre el entendimiento
humano. La tarea de la reflexión filosófico consiste primordialmente en estudiar
la facultad de la razón en general. ¿de qué manera es posible tal estudio del
pensamiento? Esto es posible mediante el estudio del tipo de saber que produce
la razón “prescindiendo de toda experiencia empírica” (Kant, 2008, p.9) Para el
estudio de lo que es el pensamiento no son viables, por lo tanto, el estudio de
los hechos, de las situaciones que acontecen en el devenir de la vida cotidiana.
Si bien es vital para el pensamiento reflexionar sobre todo aquello que es su
experiencia propia, particular y quizá auténtica en el devenir de sus
acontecimientos, resulta clave para el pensamiento crítico ahondar en su propia
naturaleza, indagar en el inmenso continente de la subjetividad. El paso preciso
para el estudio del pensamiento implica conocer su naturaleza a priori, es
decir, aquel escenario en el que el pensamiento se produce a sí mismo, y no requiere
de modo alguno el soporte de las experiencias empíricas. Habría que abstraerse
por ello, de lo que se percibe en el contacto con las cosas externas, hacer
abstracción del color de los objetos, del olor que emanan de las frutas, del
sabor de las verduras o de aquel fenómeno que pase por la lengua, de la sensación que implica tocar a otra persona. Se trata de
este modo de elaborar, fundar y hallar una perspectiva de la metafísica muy
particular, en la que se han de determinar y “señalar sus fuentes, su extensión
y los límites de la misma, todo ello a partir de principios”(Kant, 2008, p.9). Para la comprensión
de la metafísica humana, un modo muy particular de determinar la naturaleza del
pensamiento, se requiere negar aquello que procede del ámbito externo a la
conciencia humana y producir, mediante la investigación sobre el sí mismo,
una comprensión crítica del pensamiento humano y su modo de interpretar la
realidad.
No es sencillo entender qué es el
pensamiento humano, puesto que es muy dificultoso escapar a la influencia que
el ámbito externo logra sobre el sujeto, sobre la persona. Pese a que es el
sujeto el que, desde su conciencia, proyecta una imagen del mundo, mucho de
esto no discrimina entre lo que pertenece a la esencia del pensamiento y lo que
corresponde a la realidad que se manifiesta como algo externo. Para Kant es pertinente
recordar que tal clarificación sobre la naturaleza del pensamiento ha de ser
posible acudiendo a principios. Estos principios son los que ofrecen sentido y
coherencia a la experiencia humana. En el capítulo de la estética trascendental,
por ejemplo, se dice que el espacio y el tiempo son los principios
que condicionan la posibilidad del saber empírico, la experiencia del fenómeno “externo”
a la conciencia humana. Los principios de la razón no pueden ser aprehendidos
mediante la mera observación, puesto que no son susceptibles de ser vistos. Si
bien se puede contemplar cosas que surgen, crecen, se desarrollan y perecen, no
es posible advertir en ello la manera de ser del tiempo y del espacio. Estos últimos
hacen parte de la estructura de la subjetividad y son los que posibilitan la
experiencia del devenir de las cosas. Prescindir de la experiencia significaría
situar la reflexión en aquellos principios, reglas y formas que condicionan y
permiten la experiencia del pensar. Los principios son los fundamentos, las
bases que consolidan el fenómeno de la experiencia humana, de la vida. Cabría
añadir a tal examen el estudio del lenguaje, del ser, el cual se considera como
el fundamento de la experiencia en general.
El dogmatismo
y el escepticismo como caminos y obstáculos para el proceso del pensar crítico.
En el prefacio de la Crítica de la razón pura Kant ha mencionado cuáles son
los obstáculos que es preciso superar para lograr establecer una comprensión
objetiva sobre la razón. Tanto el dogmatismo como el escepticismo si bien
suponen maneras como el pensamiento se posiciona frente al mundo, en muchos
casos se requiere de la dialéctica para desestabilizar o poner en jaque tales
maneras de proceder. La dialéctica se refiere a un diálogo, a una conversación
entre las distintas posturas y perspectivas construidas a lo largo del tiempo.
Este tipo de diálogo permite considerar la idea de si existe tan solo una o diversas maneras de comprender el mundo, o si es necesario seguir indagando por la naturaleza
de la razón, así parezca infructuosa o innecesaria aquella incesante búsqueda.
Ocurre con quien es escéptico, el terminar siendo indiferente a cualquier modo
del saber debido a su constante duda y sospecha, impidiendo lograr un avance pleno
en el proceso del saber reflexivo, del mismo modo cómo al dogmático se le dificulta
cuestionar sus verdades y principios, puesto que los considera absolutamente
válidos e irrefutables. Este modo de proceder se configura como una ilusión,
como tomar por real algo que solo muestra una parte de su ser, ocultando lo que
en verdad se esconde o permanece oculto. Escribe Kant respecto a la misión de
la filosofía la siguiente reflexión: “El deber de la filosofía consiste en
eliminar la ilusión producida por un malentendido, aunque ello supusiera la pérdida
de preciados y queridos errores”. (Kant, 2008, p.10) La producción de la desilusión
frente a las verdades eternas, se produce cuando se procura abordar otras
perspectivas y otras visiones del mundo, como cuando se muestra otro tipo de
mapa del mundo. Sin embargo, el rigor que constituye un modo habitual de pensar
dificulta la progresión hacia otra perspectiva, para con ello ver con otros
ojos el mundo. Puede esto ser posible, la dificultad de interpretaar de modos distintos la realidad, si predomina en el ambiente social
del pensamiento, una tendencia hacia creencias injustificadas basadas en la
autoridad y el dogmatismo que produce el fanatismo y la intolerancia hacia
otras maneras de pensar.
Es interesante que Kant mencione a la religión y a la legislación como
maneras de proceder en el pensar que merecen ser cuestionadas. Tanto los
principios de la religión como los de la legislación se convierten con el uso y
la constante práctica en ideas inobjetables, que no merecen cuestionamiento y
duda alguna. Cuando se quería aplicar la libertad de cultos, por ejemplo, se
decía que esto atentaba contra las religiones dominantes, y se convirtió un
tema conflictivo el hecho de que se promoviera la libertad de conciencia y la
libertad de decidir personalmente sobre el ámbito espiritual. Sin embargo, ¿qué
impedía tal libertad de creencias y de maneras de pensar libremente sobre la
naturaleza de la divinidad? Del mismo modo, ¿qué ocurre con una ley que no es
justa, o es arbitraria o qué atenta contra los intereses de la población? El
dogmatismo se convierte en una base necesaria para el pensar, puesto que define
con qué principios dar un determinado direccionamiento a la realidad. La misma ciencia
física y matemática se convierten en un dogma por su rigurosidad, esquematismo,
sus métodos y tecnicismos que hacen inviables otros modos de pensar para
comprender la naturaleza y la lógica. No obstante, frente a estos saberes cabe
cuestionar si son los suficientes o los necesarios para la razón, en su interés
por comprender el mundo.
¿Puede considerarse
cómo algo útil el estudio del pensamiento a la luz de la crítica de la razón
pura?
La Crítica de la razón pura plantea la posibilidad de conocer
exhaustivamente la naturaleza humana. Para ello se precisa en ahondar y
explorar el ser metafísico del ser humano. La posibilidad de lograr esto se
encuentra en el estudio del modo cómo funciona el pensamiento humano. El primer
paso para ello consiste en negar la objetividad del ámbito externo al ser
humano. Se ponen en duda la realidad y la certeza de lo que se manifiesta como
un saber inmediato, aparente o abstracto. Kant menciona que esto puede parecer
una pretensión aparentemente ufana y arrogante debido a qué la pregunta por la
naturaleza de la razón y la comprensión de su ser parece algo imposible o
innecesario. Sin embargo, siempre ha sido para la razón, como un acto
fundamental, el ubicar y el establecer principios que le permitan determinar y
explicar lo que vive y experimenta en su pensamiento. Frente a preguntas sobre
lo qué es lo bueno, lo justo, lo legítimo y lo real ha pretendido el mundo de
las ideas configurar de diversas maneras respuestas y explicaciones de todo
tipo. Pero, ¿qué ocurre cuándo tal producción perjudica la libre extensión y
creatividad del pensamiento? ¿Qué pasa cuando cuestionar, criticar y poner en
jaque las supuestas verdades se toma como algo innecesario? Para oponerse a la parálisis
o al suicidio de la razón se precisa detallar y exponer plenamente el modo de
ser del pensamiento. En lugar de buscar la única verdad o de hallar cuestionamientos
que sobrepasan la capacidad del pensamiento humano, como ocurre con la fantasía
y las creencias irracionales, o las verdades dogmáticas y eternas, se precisa
preocuparse por lo único que es posible identificar y conceptualizar desde la
lógica y el lenguaje: la razón misma y su pensar puro.
Finalmente, la interpretación de la razón a la luz de la crítica se convierte
en una meditación sobre el pensar mismo. No es preciso buscar este saber en
algo ajeno a la conciencia humana. En la configuración del pensamiento, el cual
se expresa mediante las palabras, se encuentran las claves y las pistas para
lograr el conocimiento detallado del ser humano. Dice Kant “La misma lógica
ordinaria me ofrece una muestra de que todos los actos simples de la razón
pueden ser entera y sistemáticamente enumerados. La cuestión que se plantea
aquí es la de cuanto puedo esperar conseguir con la razón si se me priva de
todo material y de todo apoyo de la experiencia.” (Kant, 2008, p.10) En el
lenguaje se encuentra presente la capacidad de afirmar, de negar, de generar
preguntas e hipótesis, así como la capacidad de establecer un orden de las palabras
y con ello diversas maneras de significar y con ello consolidar la experiencia
de interpretar el mundo. En el mundo de hoy se precisa seguir dialogando sobre
el poder de la razón, del lenguaje, de la capacidad de cuestionar y sospechar sobre
las supuestas verdades que rondan en este mundo, en el cual la confusión y la
tergiversación son provocadas por quienes hacen del discurso un medio para
someter y manipular la conciencia humana.
Bibliografía
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https://www.elperiodico.com/es/vida-y-estilo/20160311/australia-en-el-centro-del-mundo-4968026
https://elprofejose.com/2016/07/16/el-espacio-no-tiene-arriba-y-abajo/
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